Orientarse

Andar con la brújula es una materia que cualquier excursionista ha de dominar.Estar desorientado, perdido o lanzarse a realizar una travesía por sierras desconocidas, puede convertirse en un juego.

Existen algunas normas fundamentales para utilizar correctamente una brújula, son las más simples y las primeras a tener en cuenta.

No olvidar nunca que la brújula es un imán y no debemos usarla en el área de influencia de un campo magnético.
Que el instrumento esté dañado por golpes u otras causas.
Saber orientar un mapa con relación al norte con relación al terreno y saber trazar un ángulo de marcha (el que se forma entre la dirección deseada y el norte).
Orientación de un mapa

 

 

 

Con el mapa sobre una superficie horizontal se coloca la brújula sobre él, haciendo coincidir su canto con el extremo del mapa.

Girar el limbo hasta hacer coincidir, la flecha que indica el norte con la dirección de la brújula.

DETERMINAR LA DIRECCIÓN DE LA MARCHA

Mover el limbo de la brújula hasta que la marca de los 355º de rumbo coincida con la flecha de dirección.
Girarse con la brújula hasta que la aguja coincida con la flecha norte-sur. Es el momento en que la flecha apunta en la dirección a seguir.

Orientación

Sirviéndote de puntos de referencia conocidos, orienta los distintos accidentes geográficos que podemos observar. Recuerda que el norte está marcado en el mapa