Mosaico con representación de los trabajos de Hércules hallado en Cártama

Alberto Balil

Revista Jábega nº 20

Las azarosas circunstancias que han acompañado este mosaico han sido causa de que sea más citado, o reproducido, que estudiado. En ello influye, en la actualidad, la dificultad, al igual que el caso de la "Urania Loring", de proceder a estudiarlo con un conocimiento directo y no a través de fotografias como nos ha correspondido a nosotros.

El mosaico fue hallado en Cártama en los primeros meses de 1858. Apareció fortuitamente, en una casa de la calle de la Concepción esquina a la del Padre Nevado, concretamente la más próxima a la plaza. En una ulterior excavación, sufragada por el Marqués de Casa-Loring, el mosaico fue trasladado, el 6 de diciembre de 1859, a la Finca de la Concepción que en Málaga poseían los marqueses de Casa-Loring. Posteriormente se instaló en el templete de la citada finca que constituía el Museo Loringiano. En aquella ocasión fue restaurado. (El proyecto del templete existía ya en 1859, Berlanga). Larestauración fue efectuada por Luigi Leonini, cuya firma aparece en el cuadro con Hércules ebrio.

Vendida la finca de la Concepción los nuevos propietarios trasladaron el mosaico a Bilbao sin que hasta el presente, me halla sido posible conocer su paradero exacto.

Las primeras noticias sobre el mosaico las publicó Berlanga en 1861 a modo de relación dirigida a Henzen, entonces secretario del Instituto Internazionale di Correspondenza Archeologica. En 1862 Hübner se ocupó del mismo en dos ocasiones. Berlanga volvería a tratar del mismo en su Catálogo del Museo Loringiano. Este trabajo y el segundo de Hübner han sido la fuente principal del conocimiento de este mosaico.

El mosaico apareció bastante destruido. Afortunadamente Berlanga dio, junto a una descripción minuciosisima del mosaico, un croquis acotado del mismo, que hemos utilizado para el plano que acompañamos.

El pavimento debió formar parte de una habitación de planta cruciforme a juzgar por los dos paneles rectángulares laterales (A y B en el plano) que no se han conservado.

El conjunto figurado media, antes de la restauración, 2.895 m. de ancho por 6,020 m. de altura (siempre según Berlanga). Los distintos paneles están separados por sogueados o cables. La superficie se divide en doce paneles cuadrados, con las representaciones de las hazañas o athloi y dos rectángulares con una superficie equivalente, aproximadamente, a la de tres paneles cuadrados. Todo ello está separado, a excepción de los números 4 y 5, que bien distinguió Berlanga se trataba de dos escenas y no de una sola en dos registros, por el citado cable de teselas azules, negras y verdes.

Vale la pena transcribir, por su precisión y detalle, la descripción de Berlanga sobre tamaño y color de teselas.

 

"Las teselas que forman el mosaico exterior blanco nacar de Cártama, son mayores y más irregulares que las que constituyen los dos cuadrilongos con grecas negras de los costados, siendo unas y otras de mármol. Pero en las que se nota más regularidad, es en la del cuadrado del centro, que está subdividida en otros quince. Las piezas de éste, que, como las demás, en vez de ser verdaderos hexaedros, tienen todas la forma de prismas rectos cuadrángulares con bastante irregularidad en sus aristas, son de mármol las unas y de vidrio las otras, como sucede en toda obra antigua de este género, en que hay que usar para los matices colores que no los dan las piedras, y se sustituyen con piezas de vidrio constridas al intento. No todas tienen el mismo tamaño, pues las hay mayores y menores para imitar con mayor exactitud los diversos objetos que representan, y también para conseguir con su tamaño las formas más o menos pronunciadas, más o menos delicadas y ligeras de las personas o de las diversas cosas que quieren retratar al vivo. De modo, que los contornos de la casa están formados con pequeñísimos cubos, mientras la musculatura de los brazos o las piernas lo está por otros mayores. La parte del mosaico de adorno que ocupa el exterior del cuadro general, no necesita de explicación alguna fuera de las indicaciones que ha hecho, puesto que es un mosaico común y sin ningún accidente especial. Lo que si exige que me detenga a dar mayores detalles, es el cuadro general de cuyas quince subdivisiones sólo he podido encontrar y salvar hasta diez, y una pequeña parte de otra undécima"

Describe Berlanga acertadamente las escenas de los athloi

El ciervo de Menalo

La hidra de Lerna

El león de Nemea

Hércules

El río Alfeo, alusión a los establos de Augias

El jardín de las Hespérides

Gerión

El cancerbero

La da como Alceste, Hércules y Teseo. Como se verá después no se trata de este tema

Hesione (creo más probable que se trate del jabalí de Erimantea)

Hipólita

Los caballos de Diomedes (Perdido. Se colocó en él una inscripción conmemorando la restauración

(Perdido) Los pájaros Estinfálidas

(Perdido) El toro de Creta

(Perdido) El jabalí de Erimantea

En esta serie es hipotética la colocación de cuatro "fatigas", los pájaros Estinfálidas, el jabalí de Erimantea, el toro de Creta y las yeguas de Diomedes.

Existen varias series de monumentos que representan fatigas de Hércules e incluso se ha intentado establecer, Brommer, una secuencia tradicional o canóniga. Vaya por delante que no es posible establecer una equivalencia completa, que permitiría rellenar huecos. El tema que Berlanga identificaba con la historia de Hexione es el del jabalí de Erimantea, y es posible que alguna de las lagunas que hoy conocemos correspondan a las hazañas de Hércules en el Hades, puesto que en el panel número 9 no corresponde a este episodio, sino al "concurso de bebidas entre Hércules y Dionysos, como se verá más adelante.

La distribución de los athloi tampoco corresponde a la que aparecía, según fuentes textuales en las puertas del Herakleion de Gades. Tampoco son utilizables las placas de Itálica que nos han conservado en parte un dodekathlon.

Dentro de las divergentes opiniones de los mitógrafos clásicos sobre el número de athloi, limitándolos a los realizados al servicio de Euristeo o incluyendo otros, reduciéndolos a ocho o aumentándolos hasta quince, con lo cual queda incluida toda la serie de athloi de ultratumba, hay que aceptar que el mosaico de Cártama, lagunas aparte, incluiría todas las fatigas que hallamos representadas desde las metopas del templo de Zeus en Olimpia, s. V a C. hasta el conjunto considerado de inspiración de idénticos modelos, del sarcófago de Velletri, las pilastras del lado oriental de la basilica severiana de Leptis Magna y los athloi del Palazzo Ducale de Mantua y aún, en cierto modo pudiera añadirse con ciertas diferencias, aunque menores en número que las coincidencias, el relieve, antes de la colección Borgia, del Museo Nacional de Nápoles, número de inventario 6.683, o, muy próxima a éste, la base de Albano del Museo Capitolino de Roma, quedando totalmente separado el mosaico hallado a principios de este siglo en Liria (Valencia) y conservado en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.

El mosaico de Cártama presenta una notable coincidencia con el relieve "Borgiano" de Nápoles. Los cuadros con los athloi se distribuyen alrededor de una figura estante de Hércules, con la clava apoyada en el suelo y la leontés apoyada en el brazo izquierdo, que varios tipos monetarios, como ya viera Berlanga, denominan Hércules Romanus y no hay espacio suficiente para considerar probable que aparecieran en este recuadro, unidos Hércules y Onfala.

Hércules rodeado de sus fatigas aparece, con Onfala, en el citado relieve de Nápoles y en el mosaico de Liria. Se trata de composiciones que, en cierto modo, inducen a pensar en ilustraciones de libros e incluso alguna que otra guarda de códices según el esquema que el mundo tardorromano utilizara en cubiertas de dípticos y, más tarde, libros litúrgicos. Sin embargo, existe una diferencia fundamental que, durante muchos años, ha hecho del mosáico de Cártama un unicum y, a pesar de todo, poco valorado en este sentido. En ninguno de los athloi aparece Hércules sino sus enemigos vencidos, el león de Nemea, el dragón que defendía las manzanas de oro del jardín de las Hespérides, ambos muertos. Cerbero aparece encadenado, la hidra vencida, el río dominado, Gerión y la cierva heridos. Hipólita derribada de su cabalgadura, el jabalí es arrojado sobre el cobarde señor de Hércules, pero, repitámoslo, Hércules no aparece en ninguno de dichos athloi y no parece muy probable lo hiciera en los cuatro perdidos totalmente.

Transcurrieron casi cien años del descubrimiento del mosaico de Cárta cuando se descubrió un mosaico que, con una composición muy distinta, alude al mismo simbolismo de Hércules vencedor rodeado de sus víctimas. Se trata del mosaico de la luneta del aula triabsidiada de la villa de Piazza Armerina que, con un estilo muy diferente, nos muestra a Hércules triunfante, casi en apoteosis, rodeado de sus vencidos. La iconografía se altera aquí al prescindir de la cuadrícula del mosaico de Cártama, muy apropiada de la musivaria del siglo III d. C, y cuyo equivalente internacional, entre "aleluya" y "retablo" (pues retablo es el relieve Borgiano de Nápoles y retablo son muchos relieves mithraicos) ya supo hallar Berlanga en un mosaico alemán con escenas gladiatorias y circenses.

Un caso aparte es la escena que Berlanga enumeró como novena. Confesaba el autor que "este fue para mi el cuadro más difícil de descifrar de todos los del mosaico". Buscó su explicación en el segundo descenso a los infiernos del héroe intentando resolver el problema con las alusiones del "Alcestes" de Eurípides. No era ilógica la opinión de Berlanga, puesto que dicha escena aparecería, casi a los cien años del mosaico de Cártama, en el sarcófago de Velletri.

Sin embargo, la interpretación parece más sencilla, Hércules forma parte aquí del cortejo dionisíaco.

Es el Hércules ebrio que, en ocasiones ha sido relacionado con humillaciones tales como su sometimiento a Onfala. Se trata del Hércules Bibax derrotado tras su apuesta con Dionysos sobre la capacidad de resistencia de uno y otro a la bebida. Sin embargo, la escena no se desarrolla aquí, como en el mosaico de Antioquía y la vieja iconografía griega arcaica, en un banquete, sino que representa plenamente la incorporación de Hércules al cortejo dionisíaco y, al igual que la iconografía de Dionysus bibens, aparece apoyado en un satirillo, flanqueado por una figuara vestida de largo ropaje, que tanto puede ser Dionysos como Ariadna y precedido por una ménade danzante.

El mosaico parece obra del siglo III, probablemente tardo-severiana y respecto al mismo cabe aún repetir lo que escribía Berlanga a Heinzen a modo de despedida y conclusión de su carta. "El de Cártama es el mejor de los pocos que se han encontrado en España y puede sostener la comparación con los más apreciados de fuera de la península.".

Desgraciadamente los deseos de Berlanga sobre la permanencia del mosaico en Málaga "en una colina pintoresca, donde va a levantarse un edificio con todo el carácter de un templo de la antiguedad romana... Muy pronto alrededor de esa colina donde se asienta el mosaico, se verán colocados preciosos restos... y cuando algún celoso investigador de los monumentos históricos de nuestra antigua cultura visite aquellos lugares, no podrá menos de imaginarse que bajo el pórtico del templo... se levanta el genio del arte clásico queriendo borrar las huellas destructoras del tiempo" no llegaron a tener continuidad....